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“Hasta que Dios diga”: paciente con leucemia

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De la Redacción 
 
CUERNAVACA, Mor., 11 de julio.- Hace tres años, cuando terminaba la secundaria, fue diagnosticado con cáncer en la sangre (leucemia). Un año después, decidió continuar con sus estudios y gracias al apoyo de las maestras que se encargan del programa federal “Sigamos aprendiendo en el hospital”, Jorge logró ingresar al Conalep del municipio de Temixco, de donde es originario.
 
Desde pequeño recuerda que trabajaba en el campo y estudiaba para ayudar a sus padres y comprar sus dulces y sus chicharrones con salsa.
 
Pese a la recaída, Jorge, el mayor de cuatro hermanos, quiere salir adelante para concluir sus estudios y convertirse en micro empresario para ayudar a su familia.
 
“Quiero seguir adelante hasta donde Dios diga. Apenas iba a iniciar el cuarto semestre pero volví a recaer y ahora sigo estudiando aquí, en el hospital, inglés y otras materias para no atrasarme tanto en la escuela”, dice el joven de 18 años de edad.
 
Es uno de los 376 alumnos que han sido beneficiados con el programa federal puesto en marcha en el Hospital del Niño y el Adolescente Morelense, gracias a la suma de esfuerzos de las Secretarías de Educación Pública, de Salud, del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos  y del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
 
En Morelos, esta primera aula hospitalaria fue inaugurada el 16 de abril de 2009 y, desde esa fecha han recibido atención 375 menores, de los cuales 216 son hombres y 160 mujeres.
 
“El programa ‘Sigamos Aprendiendo’ tiene el objetivo de brindar apoyos pedagógicos a niños, niñas y jóvenes que presentan enfermedades crónicas y que permanecen por largas temporadas en tratamiento u hospitalizados”, explicó María Gabriela Castillo Avendaño, responsable de la Unidad de Apoyo a la Educación Básica en los Hospitales número 1.
 
La maestra Gabriela dijo que desde el aula situada dentro del hospital se suministra de materiales humanos y administrativos, para que los menores y adolescentes continúen con sus estudios y así facilitarles su reingreso a la escuela regular.
 
 
Las maestras Dulce Flor Sandoval Heredia y Gabriela Castillo acondicionan aulas de hospitalización, consulta externa (Pediatría, Quimioterapia, Hemodiálisis) y ofrecen clases en la cama de los pacientes que tienen problemas para desplazarse.
 
“La coordinadora nacional del programa que depende de la Secretaría de Salud proporciona equipamiento del aula como muebles, computadoras y material didáctico, el HNAM facilita el espacio con iluminación, ventilación y acceso a internet. La SEP provee de libros de texto a las docentes y un asesor de Conafe, el INEA colección de libros y formatos para exámenes, mientras que Conaculta colabora con una biblioteca, una página de artenautas y talleristas”, informó la maestra responsable.
Nydia Bailón Franco, coordinadora del Servicio de hemato-oncología, dijo que los pacientes que son atendidos en el hospital reciben una atención integral, con el propósito que los menores sigan una vida normal y en un momento dado no se sientan aislados por haber faltado a su escuela porque estuvieron hospitalizados.
 
“El hecho de que ellos continúen sus estudios dentro del hospital permite que no suspendan su tratamiento médico y continúen con sus planes de vida, como ser ingenieros, licenciados, médicos o cualquier carrera”, indicó.
 
Esto ha permitido que los padres de familia se den cuenta de que el hospital está interesado en la atención de sus hijos, en mejorar su salud y su calidad de vida.
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