Por Leticia Villaseñor

Cuernavaca, Mor., 1 de agosto.- «Escuché un par de disparos y vi caer al empresario Roberto Castrejón, luego vi correr al empresario Jesús García quien también cayó al suelo tras los impactos que recibió. Rafael Castrejón se abalanzó sobre el sicario pero éste logró escapar y vino directo hacia mí. Yo sólo pude reaccionar de manera intempestiva, tuve miedo y le lancé una patada pero perdí el equilibrio y fue entonces cuando sentí el disparo en la espalda».

El relato corresponde a René Pérez, un camarógrafo con más de 30 años en el periodismo que vivió el ataque a balazo contra dos dirigentes del comercio ambulante en el corazón de Cuernavaca, la mañana del 8 de mayo pasado. René regresó “al ruedo” luego de dos meses y medio de recuperación y compartió su dolencia física, pero sobre todo su decepción por el trato que recibió de uno de sus patrones.

Ese miércoles René y al menos una decena de reporteros entrevistaban al Secretario de Desarrollo Social, Gilberto Alcalá Pineda, cuando se escucharon las detonaciones de arma de fuego. El camarógrafo resultó con una herida en la espalda pero la empresa para quien trabajaba, “Quién Resulte Responsable”, de Federico Mayorga, lo dejó a su suerte y no cubrió ningún gasto médico, tampoco los salarios caídos y lejos de manifestar su solidaridad el empresario de seguridad privada, metido al comentario político, lo despidió.

“Una de las empresas donde trabajaba se portó muy mal conmigo, no recibí ningún tipo de apoyo por parte de Federico Mayorga, me despidió. Aquí es donde los directores de los medios de comunicación deben demostrar su calidad humana y reconocer el esfuerzo que hacemos como sus trabajadores”, recriminó el oriundo del estado de Chiapas.

El camarógrafo tenía al menos tres años de trabajar con Mayorga sin ningún tipo de seguridad social o seguro de vida ni contrato, más que el compromiso verbal.

En cambio, aseguró, el otro medio de comunicación para el que aún labora, Metrópoli Noticias de Alberto Millán, nunca lo dejó solo.

“Tanto el director como mis compañeros me apoyaron en todo momento, y me siguen apoyando hasta el momento”, comentó agradecido.

René Pérez regresó a la faena con la lente el pasado lunes, con algunas secuelas tras el impacto que recibió en la espalda baja y que salió por uno de sus glúteos. Los estudios médicos arrojaron que la trayectoria de la bala no tocó ningún órgano vital pero padece fuertes dolores de columna, tras la agresión.

«Aún no sé si tendré secuelas, apenas van a cumplirse tres meses de los asesinatos en el zócalo y aún es pronto para descartar alguna consecuencia», dijo.

A pesar del episodio para René no hay mejor trabajo que el que ejerce, es su pasión, su vida, dice, y cuando habla sobre la profesión que ha ejercido por más de 30 años esboza una enorme sonrisa y asegura que busca un trabajo adicional en otro medio para compensar sus gastos.

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