Adolfo se levantó temprano para darle de desayunar a su hijo Ian, después lo llevó a su primer día en el regreso a clases voluntario, en la escuela primaria «Lic. Benito Juárez» ubicada en el poblado de Chipitlán del municipio de Cuernavaca.

El niño y su padre fueron los primeros en llegar al plantel educativo a aproximadamente a las 07:25 horas de este lunes; el portón color café del plantel se encontraba entreabierto.

Tres maestras preparaban los filtros de salud, con ayuda de un termómetro, un rociador con desinfectante y gel antibacterial, se dispusieron a esperar a los alumnos.

«Hay que aprender a vivir con esta enfermedad, tengo miedo como todos los papás, pero tenemos que enfrentarlo», dijo uno de los padres de familia que se encontraba en las afueras de la escuela esperando entrara su infante.

La escuela parecía muy bien organizada, limpia, desinfectada y también se observó participación de los padres de familia, realizando faena, aseguró Adolfo. Ian, solo va a compartir el salón de clases con ocho de sus compañeros, cuyos papás fueron los únicos que aceptaron regresar al aula del 4° grado.

El pequeño Ian no portaba uniforme, en su rostro se dibujaba una sonrisa fruto de su nerviosismo por regresar a la escuela en medio de un bicho de nombre Sars-Cov-2, pero al mismo tiempo alegría por volver a ver a sus amigos que tanto extrañaba; aunque también comentó estar preocupado porque ya no iba ayudar a su abuelita a preparar la comida.

Más de 50 niños, muy pocos con uniforme, todos con cubrebocas, mochila, un pequeño recipiente con comida, y con gel antibacterial, iniciaron esta mañana sus clases.