Redacción SL

Huitzilac, Mor., 20 de marzo.- Este día fueron localizados restos humanos en la comunidad de Coajomulco, en la zona límite de Morelos y la Ciudad de México. En primera instancia se informó que los restos posiblemente correspondían a una mujer víctima de secuestro, pero a través de un comunicado la Fiscalía General del Estado expuso que era imposible determinar el sexo de la víctima “de manera simple”.

La dependencia estatal señaló que fueron restos óseos localizados a la altura el Kilómetro 59 de la Carretera Federal México-Cuernavaca. El hallazgo derivó de la colaboración con el Estado de México, que realiza investigaciones relacionadas con la búsqueda de una persona en aquella entidad, por lo que con base en la coordinación interinstitucional se localizaron dichos restos.

El documento oficial expuso que sólo a través de las pruebas científicas se podrá determinar la identidad así como las causas del deceso, ambas desconocidas hasta el momento.

Por la mañana, el cuerpo de un joven fue localizado con huellas de tortura y atado de pies y manos, en un camino de terracería, en la colonia Lomas de Chapultepec, en el municipio de Jiutepec. La víctima, quien no fue identificada, era un individuo de 25 a 30 años de edad aproximadamente, complexión delgada, tez morena, estatura mediana y vestía un pantalón azul, playera gris y botas cafés.

Ayer, en un hecho similar, fue localizado otro cuerpo de sexo masculino en calidad de desconocido con una edad entre 20 y 25 años, cuyo deceso derivó de lesiones producidas por impacto de proyectil de arma de fuego. El cadáver fue dejado en el libramiento Los Hornos del poblado de Tequesquitengo, en el municipio sureño de Jojutla. Además, fue localizado un mensaje de una célula delincuencial a sus contrarios.

Además esta mañana los adolescentes de la Secundaria No. 2 de la colonia AltaVista, una de las zonas más conflictivas en Cuernavaca por la presencia de “narcomenudistas”, se toparon son sendas mantas colgadas de las bardas del plantel también de un grupo delincuencial “dedicada” a sus competidores.

El estado de Morelos es un sitio de paso para el trasiego de drogas y armas, entre otros delitos de alto impacto, con presencia criminal de al menos unos cinco grupos delincuenciales, a quienes el comisionado de Seguridad estatal, Jesús Alberto Capella Ibarra, atribuye la ola de asesinatos que durante el primer trimestre del año oscila los 200 casos.

El responsable de la seguridad de la entidad culpó a los ediles de la zona sur, que colinda con el estado de Guerrero, de que el crimen organizado se haya apoderado de Morelos.

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