Por Moisés Sánchez
Xochitepec, Mor., 29 de septiembre. – Hace 10 días el panorama en la calle La pradera, en la colonia Real del puente de Xochitepec, cambió con el sismo. Aún sigue rodeada por extensos campos de siembra y animales como vacas y caballos, pero algunas casas están en el suelo y el Ejército levanta los escombros.
Eran las 13:14 horas cuando la tierra empezó a moverse, Ladislao Ramírez, de 86 años, se encontraba sólo en su casa, estaba terminando de comer. La sorpresa fue tan rápida que no alcanzó a salir de casa, escuchó un ruido, como un rayo y vio cómo se desplomaron un par de paredes y el techo de su casa; “me hinqué y recé: Dios mío, lo que sea tu voluntad”, contó, para luego agregar que sólo obtuvo pequeños rasguños.
La suerte estuvo de su lado y de su esposa, Primo Ocampo Domínguez, de 76 años, quien había caminado unas casas arriba en busca de su hijo cuando una barda se cayó. Cuenta Primo que si hubiera estado unos centímetros más cerca hoy estaría muerta.
Xochitepec es un municipio situado al poniente de Morelos, a unos 80 kilómetros de Axochiapan, epicentro del sismo de magnitud 7.1, que golpeó a la entidad, dejó como saldo cinco comunidades perjudicadas: Alpuyeca, Real del Puente, Atlacholoaya, colonia Centro y Chiconcuac, una persona murió, aproximadamente 10 resultaron heridas y hubo 441 viviendas afectas, alrededor de 160 en Real del Puente.
Cuando el temblor terminó Ladislao salió a la calle y se encontró con polvareda y un escenario de desastre. Desde hace 10 días las noches de Ladislao y su esposa Primo son largas, por el insomnio, “qué tal si de momento viene otro temblor; ya no estamos a gusto”, lamenta.
Ahora duermen en casa de campaña, bajo una estructura que no cayó y cuyo techo es de lámina. Con ellos viven una de sus hijas y su nieta, quienes también están a salvo.
“Me da tristeza ver mi casa así después de tanto trabajo, pero Dios sabe, él nos va a ayudar”, dijo Primo.
¿Cuántos años tenía su hogar?
«No sé, pero fue la primera hecha por albañiles en esta calle”, ríe.
Ladislao afirmó que esperará la ayuda, sea mucha o poca, para levantar de nuevo su casa. Él aún trabaja, es campesino, pero su sueldo es insuficiente para pensar en construir una casa con recursos propios.
“Me dan 100 pesos cuando hay … Desde hace 8 días no hago nada por estar aquí; aunque últimamente está muerto, he trabajado uno o dos días, para las tortillas y frijoles nada más”, dijo con un tono de tristeza.
En la calle La pradera al menos 13 casas están en escombros, un grupo de 15 militares con un distintivo amarillo que dice “Plan D-N II” ayudan a levantar los pedazos de concreto mientras los afectados los miran absortos en la calle.
A causa del movimiento telúrico en Morelos fallecieron 74 personas, cerca de 20 mil viviendas en el estado quedaron dañadas en diferentes grados y casi 7 mil morelenses están en Albergues, pero los censos continúan y las cifras exactas tendrán que esperar.