Por Leticia Villaseñor

Cuernavaca, Mor., 4 de mayo.- Más de 50 óleos, artículos, esculturas y ornamentos litúrgicos restaurados son parte de la colección que alberga el Museo de Arte Sacro, que este día abrió sus puertas.

Cecile Camil de Abe, presidente del Consejo Nacional Adopte una obra de Arte en Morelos, reconoció la labor de restauración de las obras que datan desde el siglo XVI al XIX, como una forma de recuperar el pasado y el compromiso de preservar la tradición histórica de los pueblos, comentó.

Durante el acto oficial, Camil de Abe recordó la participación fundamental de Juan Dubernard, quien en los años 40 rescató de los sótanos de la Catedral estas obras que estaban, dijo, en un estado deplorable.

Pero las obras quedaron resguardadas en otra bodega hasta que en 1994, con el nacimiento de la asociación civil Adopte una obra de arte, pudieron intervenir principalmente los óleos.

Luego hubo otra gran pausa hasta 2013, cuando el actual gobierno, la asociación dedicada al rescate del arte y la diócesis de Cuernavaca se comprometieron a la realización del museo, que presuntamente tuvo un costo de 35 millones de pesos.

Cecil Camil comentó que luego de restaurar las obras, lo más difícil fue obtener el permiso para que un inmueble considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco fuera intervenido, sin tocar un solo muro.

Pero el reto se logró. A un lado de la capilla abierta se ubica una pequeña puerta de madera, con sólo cruzarla se advierte una baja considerable de la temperatura ya que las obras así se conservan mejor.

Lo primero que se observa es una serie de piezas prehispánicas seguidas de utensilios propios de los sacerdotes, como túnicas y el santísimo, donde se expone la hostia consagrada.

En el segundo piso se observan los óleos que contempla desde los apóstoles hasta la virgen María y el señor de Chalma.

El acto inaugural fue presidido por el gobernador Graco Ramírez y gran parte de su gabinete pero se registró la ausencia del obispo Ramón Castro Castro.

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