Por PlayGround

La carrera espacial ha vuelto. Rusia dirige un plan para enviar humanos a Marte y a la Luna en los próximos años. Vladimir Putin declaró que comenzarán las misiones no tripuladas al planeta rojo en 2019, con naves y rovers. Más adelante organizará vuelos con astronautas.

En esta ocasión, Rusia no solo compite en la conquista del espacio con Estados Unidos. Empresas privadas como Space X, dirigida por Elon Musk, tienen la intención de colonizar Marte y fijan la primera misión no tripulada en 2033.

Putin incluyó en su punto de mira a la Luna. El presidente detalló que Rococosmos, la agencia espacial rusa, busca aterrizajes en los polos de la Luna como “parte del trabajo hecho durante el programa espacial de la Unión Soviética”. Los polos capturan gran atención porque se cree que podrían contener agua. Pero también interesa el globo blanco como para establecer una base que sirva de lanzadera a la exploración espacial.

De hecho, un programa similar poseen China y la Agencia Espacial Europa (ESA). Ambas han hablado de colaborar en un proyecto conjunto que construiría un ‘pueblo lunar’ como punto de partida para estudiar Marte y otros planetas a una mayor distancia.

Este tipo de alianzas parecen dejar atrás batallas como la protagonizada por Rusia y EEUU durante la Guerra Fría. La actitud de ambos rivales, enzarzados en disputas en la Tierra, podría disolverse en otros mundos por el bien de la investigación. Señales de esta intención mandaron el pasado septiembre. Entonces anunciaron que firmaban un acuerdo para construir la primera estación espacial que orbitará alrededor de la Luna. Las obras conjuntas comenzarán en 2025.

La nueva era en el espacio parece haber cambiado y además tiene nuevos protagonistas.

 

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