Por Moisés Sánchez

Cuernavaca, Mor., 1 de noviembre. – La tuberculosis cobró la vida de dos reos e infectó a siete más en lo que va del año en el Centro de reinserción social (Cereso) de Atlacholoaya, localizado al poniente del estado, en el municipio de Xochitepec, de acuerdo con la Secretaría de Salud.

Patricia Mora González, secretaría de Salud, sostuvo que esa enfermedad suele propagarse por contacto y agravarse cuando se combina con otras patologías, como ocurrió con los reos que fallecieron.

“Es una enfermedad infecciosa, hace presa a las personas con su sistema inmunológico deprimido; esta enfermedad se ha vuelto reemergente por la diabetes, el VIH o desnutrición”, detalló.

Sin embargo, dijo la funcionaria estatal, esa situación no representa una alarma dentro del penal, porque hay una vigilancia permanente y en octubre pasado se dio un curso de capacitación a 18 personas, médicos y custodios, para que sepan el manejo de una persona con tuberculosis.

Añadió que en la actualidad hay 7 personas diagnosticadas con tuberculosis, pero están siendo tratadas por Servicios de Salud de manera gratuita. Y afirmó que estos reos no son aislados para evitar contagios, sino que sólo extreman precauciones con ellos.

“En el periodo que producen las baterías, que son de 2 a tres meses, por las tosederas, se les pide que lleven cubre bocas y tengan menos acercamiento con sus compañeros, pero no se les aísla”, aseguró.

Indicó que este año se mantuvo en el promedio de casos de tuberculosis dentro del penal de Atlacholoaya, ya que en 2016 tuvieron 6.

“Lo importante es mantener una búsqueda de casaos y solicitar un reporte en caso de que haya portadores crónicos”, apuntó.

En marzo pasado, las autoridades penitenciarias de Morelos confirmaron un brote de varicela al interior del CERESO, el cual causó la muerte de un reo de 25 años de edad, a pesar de que recibió un tratamiento que duró una semana.

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