Toman seguridad pública por decreto en Tlaquiltenango

Por JUSTINO MIRANDA

CUERNAVACA, Mor.- Por decreto el gobernador Graco Ramírez Garrido Abreu asumió de manera inmediata y transitoria el mando de la policía municipal de Tlaquiltenango, situado al sur del estado. El secretario de Gobierno, Matías Quiroz Medina, dijo que el  objetivo es restaurar el orden y la paz pública, y argumentó que la decisión obedece a un caso de fuerza mayor ante las alteraciones graves al orden público suscitadas recientemente en ese municipio.

Una comisión gubernamental encabezada por el consejero jurídico del gobierno estatal, Juan Jesús Salazar Núñez, y el comisionado estatal de Seguridad Pública, Alberto Capella, se trasladaron en helicóptero hacia ese municipio para notificar al edil Mauricio Rodríguez González sobre el contenido del decreto y preparar las condiciones para tomar el control absoluto de la policía municipal.

Quiroz Medina dijo en conferencia de prensa que una vez que el decreto entre en vigor “las órdenes que acatará la policía preventiva municipal provendrán únicamente del mando estatal”. Se trata, expuso, de una facultad constitucional del titular del Poder Ejecutivo Estatal.

A la pregunta de los hechos graves que motivaron esta decisión oficial, Quiroz Medina dijo que no esperarían sucesos lamentables para intervenir la seguridad pública en Tlaquiltenango.

El 23 de diciembre el Cabildo de Tlaquiltenango acordó separarse de la Policía del Mando Único bajo el argumento de que el gobierno del estado, a través de la Comisión Estatal de Seguridad Pública, incumplió con la promesa de devolver al Ayuntamiento el armamento que les quitó el 11 de diciembre pasado luego de que el edil Mauricio Rodríguez cesó al encargado del Mando Único local, designado por el comisionado estatal Alberto Capella, por presuntas quejas de abuso de autoridad.

Esa noche Capella ordenó desarmar a los policías municipales y apropiarse de tres patrullas asignadas, una de ellas inservible. Luego vinieron una serie de negociaciones pero la autoridad de Tlaquiltenango mantuvo su disposición de separarse del Mando Único porque el comisionado no enviaba las armas a pesar de que el edil envió una terna de candidatos para ocupar la dirección del Mando Único local.

En conferencia de prensa en el Centro de Coordinación, Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C5), el secretario de gobierno explicó que la acción gubernamental se ejerce de manera eventual y temporal, y no incide de manera permanentemente en las políticas públicas municipales en materia de seguridad pública.

Precisó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al resolver la controversia constitucional 92/2010, citó que al tratarse de casos extraordinarios, de fuerza mayor o de alteraciones graves del orden público, los gobernadores de los estados tienen la facultad de asumir el mando de las policías municipales de la Entidad, ello por disposición expresa de la fracción VII del artículo 115 de la Constitución Federal.

Es decir, abundó, los Ejecutivos estatales pueden asumir el mando temporal de los cuerpos policiacos municipales, ante una situación excepcional así calificada por ellos. Para lo cual no es necesario que suscriban previamente convenios con los respectivos presidentes municipales.

Con el control de la comandancia policial de Tlaquiltenango suman 27 municipios con el modelo de Policía de Mando Único y todavía faltan seis municipios.

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